Combatir los granitos desde dentro: ¿cómo funciona exactamente?
Ya sabes cómo es: compraste un nuevo serum. Esta vez tiene que funcionar. Sigues fielmente tu rutina de cuidado — limpiar, exfoliar, aplicar, repetir. Y aun así… esos granos siguen apareciendo. Sobre todo en los momentos que menos los necesitas (hola entrevista de trabajo, hola primera cita). Frustrante es poco.
¿Lo que mucha gente no sabe? El acné no solo aparece en tu piel. A menudo es una señal de lo que está pasando por dentro. Piensa en hormonas descontroladas, inflamaciones que recorren tu cuerpo o deficiencias nutricionales que desequilibran tu piel. Puedes aplicar mil cremas, pero si la causa está bajo tu piel, seguirás batallando.
En este blog nos sumergimos en la ciencia detrás de tratar el acné desde dentro. Nada de historias vagas de desintoxicación o modas de TikTok, solo hechos. Te explicamos paso a paso qué pasa en tu cuerpo cuando te salen granos — y cómo con la alimentación adecuada, suplementos y conocimiento sí puedes hacer una diferencia duradera.
Vamos a aclarar las cosas. Literalmente.
¿Qué causa realmente el acné?
Antes de explicarte cómo tratar el acné desde dentro, primero debemos entender qué es exactamente el acné — y por qué aparece. Spoiler: no es solo “un poco de suciedad en tu piel”.
Según los dermatólogos, el acné surge de una combinación de cuatro factores que se refuerzan mutuamente:
1. Sobreproducción de sebo (grasa de la piel)
Tu piel produce sebo para mantenerla suave y protegida. Pero cuando tus glándulas sebáceas producen demasiado — a menudo bajo la influencia de hormonas como los andrógenos — tu piel se desequilibra. El exceso de sebo se acumula en tus poros.
2. Poros obstruidos
Las células muertas de la piel deberían desprenderse por sí solas, pero con el acné a menudo se quedan pegadas al exceso de sebo. Esto obstruye los poros y provoca puntos negros o bultos bajo la piel.
3. Crecimiento bacteriano (Cutibacterium acnes)
En un poro obstruido sin oxígeno, ciertas bacterias de la piel se sienten como en casa. ¿El culpable más conocido? Cutibacterium acnes (antes: Propionibacterium acnes). Esta bacteria descompone el sebo y desencadena una reacción inflamatoria.
4. Inflamaciones
Tu sistema inmunológico reacciona a las bacterias en tus poros como si fueran un enemigo. Envía glóbulos blancos, lo que provoca enrojecimiento, hinchazón, pus — es decir: un grano inflamado.
Pero esa no es toda la historia…
Aunque los factores anteriores ocurren localmente en tu piel, son controlados desde adentro. Piensa en:
- Cambios hormonales
- Un sistema inmunológico hiperactivo
- Inflamaciones crónicas
- Mal estado nutricional
O sea: la piel suele ser solo el portador del síntoma de un problema más profundo. Y por eso un enfoque desde adentro suele funcionar de verdad y para siempre.
Por qué el tratamiento tópico a menudo no es suficiente
Lo entendemos perfectamente. Si tienes granos, quieres hacer algo. Ya. Y preferiblemente algo que puedas aplicar para que desaparezca mañana. Por eso es lógico que la mayoría intente combatir su acné primero con cremas, sueros, tónicos y exfoliantes.
Pero aquí está el punto doloroso: la mayoría de los productos tópicos solo actúan en la superficie. Pueden mejorar temporalmente la textura de la piel, suprimir inflamaciones o destapar poros, pero mientras no se trate la causa interna, el acné suele volver.
Tratar síntomas en lugar de la causa
Por ejemplo, el peróxido de benzoilo o el ácido salicílico. Ambas sustancias son efectivas para matar bacterias y exfoliar células muertas de la piel. Eso ayuda — por un rato. Pero no hacen nada sobre la razón por la que tu piel produce exceso de sebo o por qué eres propenso a la inflamación.
Lo mismo pasa con muchos retinoides o pomadas médicas: atacan los síntomas, no el desequilibrio bioquímico detrás.
La piel es un espejo
Tu piel es en muchos sentidos un espejo de tu salud interna. Los cambios hormonales, inflamaciones, deficiencias nutricionales, estrés — todos estos factores envían señales a tu piel. Y si están desequilibrados, a menudo lo ves reflejado literalmente en el espejo.
Eso también explica por qué algunas personas siguen aplicando productos sin fin, sin resultados duraderos. Mientras no abordes el problema subyacente, es como limpiar con la llave del agua abierta.
El papel de la inflamación en el acné
Cuando hablamos de acné, la mayoría piensa en hormonas o piel grasa. Pero lo que a menudo se subestima — o se olvida por completo — es el papel central de la inflamación. En casi todas las formas de acné, desde puntos negros hasta granos quísticos, la inflamación juega un papel clave.
La curcumina, un componente activo de la cúrcuma, tiene propiedades antiinflamatorias que pueden ayudar a reducir las inflamaciones relacionadas con el acné.
¿Qué es exactamente la inflamación?
La inflamación es en realidad un mecanismo de defensa de tu cuerpo. Cuando algo amenaza tu cuerpo — piensa en una infección, una herida o… una glándula sebácea obstruida llena de bacterias — tu sistema inmunológico envía glóbulos blancos para resolver el problema.
En el acné funciona así:
- El poro se obstruye
- Bacterias como C. acnes crecen en ella
- Tu sistema inmunológico reacciona
- Se produce una inflamación: enrojecimiento, hinchazón, calor y pus
Pero: esa inflamación no siempre se queda local. A veces todo tu sistema está ligeramente inflamado — y eso se refleja en tu piel.
Inflamación crónica de bajo grado (y tu piel)
Un término que escuchas más en la ciencia es low-grade inflammation. Es una forma continua y leve de inflamación en tu cuerpo que a menudo es causada por:
- Alimentos ultraprocesados
- Deficiencias de antioxidantes
- Mal sueño
- Estrés
- Alteraciones en tu flora intestinal
Este estado inflamatorio interno aumenta tu sensibilidad al acné, porque tu sistema inmunológico ya está alerta. ¿El resultado? Un pequeño bloqueo puede terminar en un grano rojo intenso.
Antiinflamatorios desde adentro
Aquí es donde se pone interesante. La investigación muestra que ciertos nutrientes pueden frenar inflamaciones desde adentro — de manera natural y segura. Piensa en:
- Cúrcuma (de la cúrcuma): actúa como antiinflamatorio a nivel celular
- Ácidos grasos Omega 3: reducen la inflamación sistémica
- Vitamina C y E: protegen contra el estrés oxidativo
- Zink: ayuda a calmar el sistema inmunológico
Un suplemento que contiene estas sustancias puede no solo atacar el acné desde adentro, sino también suprimir los desencadenantes que prenden tus granitos como una chispa en un polvorín.
Hormonas y tu piel: lo que pasa por dentro
Si alguna vez notaste que tus granitos aparecen justo antes de tu menstruación, durante la pubertad o al dejar el anticonceptivo, ya lo sabes: las hormonas y el acné son grandes amigos (o enemigos, en realidad).
El papel de los andrógenos
El jugador hormonal principal en el acné se llama andrógeno, un grupo de hormonas que incluye la testosterona. Tanto hombres como mujeres producen andrógenos, pero durante la pubertad o fluctuaciones hormonales, esos niveles pueden aumentar bastante.
¿Qué hacen los andrógenos?
- Estimulan las glándulas sebáceas para producir más sebo
- Provocan engrosamiento de la piel
- Aumentan la probabilidad de obstrucciones e inflamaciones
En otras palabras: crean la tormenta perfecta para los granitos.
Por qué las mujeres suelen notarlo alrededor de su ciclo
Alrededor de la ovulación y justo antes de la menstruación, la cantidad de estrógeno disminuye, mientras que el nivel relativo de andrógenos aumenta. Eso explica ese persistente "brote hormonal" en tu barbilla o línea de la mandíbula.
Acné en hombres
En chicos y hombres jóvenes, los niveles de testosterona suelen ser estructuralmente más altos, especialmente durante la pubertad. Por eso suelen tener más acné persistente en la espalda, hombros y pecho.
¿Qué puedes hacer al respecto?
Aunque no puedes "apagar" tus hormonas, sí puedes apoyar a tu cuerpo para regularlas. Ingredientes científicamente respaldados que juegan un papel aquí:
- Zink: inhibe la conversión de testosterona en DHT, la forma que activa el acné
- Vitamina B5 (ácido pantoténico): ayuda a normalizar la producción de sebo
- Vitamina A: regula la división celular y la función de las glándulas sebáceas
- Adaptógenos (como ashwagandha, aunque no están en todas las fórmulas): pueden reducir los picos hormonales relacionados con el estrés
Así ves que incluso el acné hormonal puede ser influenciado desde adentro — siempre que uses las herramientas correctas.
Nutrientes que tu piel necesita
Tu piel es el órgano más grande de tu cuerpo — y al igual que tu corazón, cerebro o músculos, necesita nutrientes para funcionar bien. Sin los bloques constructores y protectores adecuados, tu piel se vuelve opaca, desequilibrada y susceptible a… sí, acné.
Veamos algunos nutrientes científicamente respaldados que son esenciales para una piel sana — y específicamente para una piel propensa a los granos.
1. Zinc
¿Por qué es importante?
El zinc es un mineral con potentes propiedades antiinflamatorias. Ayuda a mantener el sistema inmunológico equilibrado y reduce el crecimiento de bacterias C. acnes. Además, regula la producción de sebo.
Investigación:
Una revisión sistemática de 2020 concluyó que la suplementación con zinc puede reducir significativamente la gravedad de los brotes en acné leve a moderado (1). Especialmente el citrato y gluconato de zinc se absorben bien.
2. Vitamina A (como acetato de retinilo)
¿Por qué es importante?
La vitamina A juega un papel clave en la regulación de la división celular en la piel. Previene que los poros se obstruyan y contribuye a una producción normal de sebo. Se ha usado tópicamente durante décadas (como en tretinoína), pero la suplementación oral también apoya la piel desde adentro.
Atención: Se deben evitar dosis altas de vitamina A durante el embarazo.
3. Curcumina (de cúrcuma)
¿Por qué es importante?
La curcumina es uno de los antiinflamatorios naturales más estudiados. Inhibe NF-kB y otras vías inflamatorias en el cuerpo, ayudando a suprimir la inflamación sistémica — un gran desencadenante del acné.
Investigación:
En un estudio publicado en BioMed Research International, la curcumina se usó con éxito en enfermedades inflamatorias de la piel, incluido el acné (2).
4. Ácido pantoténico (Vitamina B5)
¿Por qué es importante?
La vitamina B5 juega un papel en el metabolismo de las grasas y es esencial para el funcionamiento de las glándulas sebáceas. Ayuda a reducir la producción excesiva de sebo, sin resecar la piel
Investigación:
En un estudio controlado con placebo de 2014, los participantes que tomaron B5 durante 10 semanas mostraron una disminución significativa de las lesiones de acné (3).
5. Selenio, Vitamina C & E
¿Por qué es importante?
Estos antioxidantes protegen las células de la piel contra el estrés oxidativo, que juega un papel en la inflamación y el envejecimiento. El selenio también ayuda a apoyar la respuesta inmune natural.
¿Son estas deficiencias realmente tan comunes?
Sí. Sobre todo en jóvenes, vegetarianos o personas con una dieta occidental (muy procesada, poca fresca) las deficiencias de zinc, vitamina A y antioxidantes son comunes — con acné como posible consecuencia.
Una alimentación equilibrada ayuda, claro. Pero en muchos casos es difícil obtener suficiente solo con la dieta — especialmente si tu cuerpo lleva tiempo desequilibrado. Y por eso un suplemento específico a menudo no es un lujo, sino una estrategia inteligente.
En la siguiente parte analizaremos Cloudless a fondo: qué ingredientes usamos, por qué los elegimos y cómo traducimos la ciencia en una fórmula que realmente funciona.
Cloudless como solución interna: así funciona
En Cloudless no creemos en soluciones rápidas ni polvitos mágicos. Creemos en una cosa: atacar la causa — desde adentro, con ingredientes probados en dosis efectivas. Nuestra fórmula nació de una pregunta simple: ¿Qué necesita realmente tu piel para estar libre de granos, sin alterar su equilibrio natural?
¿La respuesta? Una combinación de ciencia, selección cuidadosa y… nada de tonterías.
Enfocado en la causa, no en el síntoma
En lugar de suprimir la piel desde el exterior, Cloudless se enfoca en los factores internos que causan el acné:
- Frenar inflamaciones
- Apoyar el equilibrio hormonal
- Normalizar la producción de sebo
- Suplir deficiencias que alteran la salud de la piel
Lo hacemos con un complejo potente de ingredientes que cada uno juega un papel claro en la reparación de la piel.
La ciencia detrás de nuestros ingredientes
Esta fórmula contiene, entre otros:
- 200 mg Mentha Spicata – antiinflamatorio, antioxidante
- Zinc (como citrato de zinc) – regulación del sebo, antibacteriano
- Vitamina A – apoya la renovación normal de las células de la piel
- Ácido pantoténico (dosis alta) – regula las glándulas sebáceas
- Selenio & Vitamina E – protegen las células de la piel
- Vitamina C & D3 – apoyan el sistema inmunológico y la reparación de la piel
- BioPerine® (extracto de pimienta negra) – aumenta la absorción de curcumina
Todos los ingredientes han sido seleccionados basándose en estudios clínicos y están en dosis que realmente tienen efecto — no solo en papel.
Seguridad & calidad
Cloudless se produce en una instalación certificada en los Países Bajos. Sin rellenos. Sin aditivos innecesarios. Sin compromisos.
- Libre de lactosa, gluten, soja y colorantes artificiales
- Apto para uso prolongado
- Transparencia total sobre las dosis
Por qué los suplementos como Cloudless funcionan
Un suplemento no es una solución mágica — pero si tu cuerpo tiene deficiencias estructurales o está sobreestimulado, la suplementación adecuada puede marcar la diferencia entre una mejora duradera o seguir aplicando sin fin sin resultados.
Cloudless no solo añade algo. Resetea tu piel desde adentro, basado en lo que la ciencia muestra que funciona.
Conclusión: tratar el acné empieza desde adentro
El acné no es un problema superficial. Es el resultado de una compleja interacción de hormonas, inflamaciones, deficiencias nutricionales y reacciones inmunes. Y aunque las cremas y sueros pueden ayudar temporalmente, rara vez abordan la causa real.
Tu piel es un reflejo de tu interior. Así que si realmente quieres resultados duraderos — una piel equilibrada, sin brotes constantes — es hora de empezar desde adentro.
Con Cloudless no eliges una solución rápida. Eliges un enfoque científicamente fundamentado que apoya tu piel a nivel celular. Desde adentro. Para que no solo veas menos granitos, sino que también te sientas más ligero, seguro y libre en tu propia piel.